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El papa Francisco propone una respuesta común de acogida, protección e integración hacia los emigrantes y refugiados



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Este domingo, día 14 de enero, la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado con el tema «Acoger, proteger e integrar los emigrantes y refugiados».

«Si tomamos en consideración el escenario actual, acoger significa, sobre todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de manera segura y legal en los países de destino. [...] Las expulsiones colectivas y arbitrarias de emigrantes y refugiados no son una solución idónea, sobre todo cuando se realizan hacia países que no pueden garantizar el respeto a la dignidad ni los derechos fundamentales», afirma el Santo Padre Francisco en su mensaje anual. «El segundo verbo, proteger, se conjuga en toda una serie de acciones en defensa de los derechos y de la dignidad independientemente de su estado migratorio. [...] Promover significa que se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador, entre ellas la religiosa. [...] El último verbo, integrar, se sitúa en el plano de las oportunidades de enriquecimiento intercultural generadas por la presencia de los emigrantes y los refugiados», asegura el Pontífice.

El Sr. Arzobispo, Mons. Jaume Pujol, también dedica su glosa dominical «A los Cuatro Vientos» a esta Jornada afirmando que «los datos que se nos ofrecen de personas emigrantes y refugiadas (224 millones de emigrantes) son preocupantes»y que «esto son cifras, pero no podemos olvidar que detrás hay personas». Recuerda que en el mensaje con motivo de esta Jornada el Papa apela la solicitud de la Iglesia hacia los emigrantes, desplazados, refugiados y víctimas del tráfico de personas y afirma que los cuatro verbos que propone son términos fáciles de comprender, sin embargo, que «nuestra responsabilidad no es sólo entenderlo, sino sentirnos implicados en cada persona que llama a casa».